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Un tema muy preocupante para la seguridad jurídica de los propietarios.

Un administrador de fincas logra en Arona una desocupación exprés »con la ley en la mano»

Un nuevo caso de okupas en el sur de Tenerife, concretamente en Las Américas, Arona, ha resultado con un final feliz para los propietarios de la vivienda en menos de 24 horas y con la intervención pacífica de la Policía Nacional. Todo ello, gracias a la rápida denuncia impuesta por el administrador de fincas de la urbanización, José Antonio Acevedo. “En el Colegio de Administradores de Fincas de Santa Cruz de Tenerife lo único que queremos es que se haga todo con la ley en la mano”, afirma orgulloso.

El caso ocurría el pasado fin de semana cuando varios vecinos se sobresaltaron por la noche al escuchar un cristal romperse y ver acceder a una persona a esta vivienda, que se trata de la casa isada para vacaciones y días libres de una pareja octogenaria residentes en La Laguna, pero no se quedó a pasar la noche.

Rápida actuación

Con la alerta en marcha, Acevedo recibió la información y se dirigió a la comisaría a primera hora de la mañana siguiente. “Cuando hay que dar palos a la policía los doy, pero quiero agradecer en este caso a la Policía Nacional la actitud proactiva, que creo que es lo básico en todo esto en los compañeros que se encuentren en cualquier cuerpo de seguridad del estado y las ganas que tengan de resolver el problema”, reconoce José Antonio. “Lo he hecho tres veces y me ha funcionado dos. La que no, la persona que recibió la denuncia no fue proactiva y cuando le hablas de posibles okupas se retira y dice que lo resuelvan los juzgados”, agrega.

Así, añade que “por la mañana aparecieron tres ciudadanos marroquíes intentando ocuparla. Ya habían robado lo que había dentro. La policía se persona, los identifica y se los lleva detenidos por allanamiento de morada y robo de enseres. La imputación que haga el fiscal es otra cosa”.

Vivienda declarada ‘morada’

José Antonio Acevedo señala que la clave está en la declaración de la vivienda como ‘morada’, por lo que por un allanamiento de la misma la policía debe actuar inmediatamente. “Para mí, evidentemente es una morada de estos señores porque vienen a pasar sus vacaciones y días libres. Tienen enseres. Por lo tanto, es una morada a los ojos de la ley, su segunda morada. Es un delito muy grave y una vez acreditado no hay mucho más que hablar”, expone el administrador de fincas colegiado.

El “gran problema” está en que jurídicamente se dice que tiene que denunciar el perjudicado, “pero esto es un poco mentira o una excusa, porque realmente cualquier ciudadano español que conoce que se está llevando a cabo un delito puede denunciar”. Acevedo señala que los afectados, además de su avanzada edad, tienen la particularidad de que la mujer está impedida y la cuida el marido. “No podían salir de su casa por su situación personal, que la mujer no puede estar sola”. En este caso, el administrador de fincas presentó la denuncia, porque era conocedor de un delito. “Si no, esos okupas se quedan varios meses y la denuncia es más compleja”, apunta.

Castigo a los okupas

Aclarando que no habla de familias que no han podido seguir pagando un alquiler o son afectados por los desahucios, Acevedo expresa que “esta gente –refiriéndose al perfil de “okupas sinvergüenzas” desalojados en este incidente- no tienen derecho ninguno a permanecer en la vivienda, ni a que entendamos que son okupas. Estas personas deben ser castigadas”.

Asimismo, relata que luego “empiezan los matices y los problemas”, como los propietarios que pueden tener cuatro apartamentos y los tiene en alquiler… “A ver, eso sigue siendo un allanamiento, no de morada, pero hay unos daños y un robo de material si has cogido cosas de la casa… Hay que actuar de la misma manera y siempre va a depender de que la policía o la Guardia Civil quiera resolver el problema rápidamente”, sentencia.

El hervidero del sur

El sur de Tenerife ha sido un hervidero de okupación en los últimos años y centro de conflictos vecinales al respecto. “Así se ha permitido y ha sido un problema gravísimo”, sintetiza José Antonio. “Y lo curioso es que la gente se justifica diciendo que si los pisos son de un banco, que si fondos buitres… No es cierto. Solo son okupados el 10% el resto a propietarios, extranjeros o nacionales que no están aquí. Hay una estadísticas que compartió el colegio donde casi el 80% de los casos no son familias con niños que no tenían donde vivir. Eso es un cuento de hadas. Hablamos de gente que se mete para montar el tenderete, de los que estamos hablando rompen la convivencia”.

Movimiento ‘Desokupa’

“Yo a un propietario no le puedo reprochar nada por sacar a gente de su casa, porque no sé la desesperación que tiene. No sé si la violencia contenida fue la de los okupas, que fueron los verdaderamente violentos que entraron (sic)”, comparte Acevedo respecto a la polémica que rodea al movimiento ‘Desokupa’. “A mí me han tirado vasos de agua, piedras, denunciado ante la prensa… Solamente iba a solicitarles, yo solo, que abandonaran la casa, porque no era de ellos”.

No obstante, explica que no es partidario de empresas externas para desocupar “porque muchas veces lo que hacen es pagarle a los okupas y eso crea un nuevo sistema, que es el de voy a ganar dinero siendo okupa”, analiza. “No estoy de acuerdo con eso, sino con que la ley lo saque, la policía”, expresa.

“Nunca voy a demonizar a la persona que tuvo que tomar la medida oportuna que pensó parar recuperar su vivienda, mientras no haya una violencia incorrecta”, agrega en su sentencia final.

https://www.atlanticohoy.com/sociedad/administrador-fincas-desocupacion-expres-ley_1507877_102.html#:~:text=Bela%20Cabrera,05%3A00%20CET